Buenas prácticas de orden y aseo, una estrategia para prevenir los accidentes en el lugar de trabajo
Mantener tu lugar de trabajo limpio y organizado es más importante de lo que imaginas. No solo mejora la productividad, también aumenta la motivación, genera energía positiva y constituye una de las estrategias más efectivas para prevenir accidentes laborales.
El desorden y la falta de limpieza incrementan el riesgo de caídas, tropezones, golpes y otros incidentes que fácilmente pueden evitarse.
Algunos de los riesgos asociados al desorden incluyen:
- Objetos en el suelo que pueden provocar tropiezos.
- Cajones mal cerrados que pueden causar golpes.
- Derrames de líquidos sin limpiar que pueden generar resbalones.
- Elementos de trabajo acumulados en áreas de tránsito o salidas de emergencia. Además de obstaculizar las vías de evacuación, pueden ocasionar caídas por tropiezos.
Con el fin de minimizar estos riesgos identificados, es fundamental implementar prácticas de orden y aseo que contribuyan de manera significativa a la prevención de incidentes y a la reducción de factores de riesgo asociados a caídas, tropiezos y distracciones, por ello, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Mantener los pasillos y áreas de circulación despejados.
- Limpiar o reportar de inmediato cualquier derrame de líquido.
- Evitar acumular documentos u objetos innecesarios en los escritorios.
- Cerrar los cajones y mantener sillas, cajas o equipos en lugares donde no obstruyan el paso.
- Si trabajas con archivos, guárdalos en estantes firmes y organizados, sin sobrecargar ni dejar elementos al borde.
El orden y la limpieza diaria son nuestra primera línea de defensa contra los accidentes. Asimismo, reflejan nuestro compromiso con la seguridad. Todos somos responsables de mantener un entorno de trabajo seguro y libre de riesgos.